Bajo el verde manto yacen ríos de colores.

Julián Posada.

Descubrir, seducir, develar y poetizar un lugar geográfico es el interés inicial de esta investigación, que como la naturaleza exuberante no para de crecer a través de mapas, herbarios, tejidos, texturas y siembra. ¿Qué se oculta bajo la verde dermis del territorio que se observa? ¿Qué sangre sagrada alimenta ríos, árboles y arbustos? Los colores, que se extraen y se descubren de especie tras especie, van tejiendo un inventario que, según los sustratos sobre los que se apliquen o los elementos que los acompañen, genera alquimias particulares que visualizan geografías y topografías de ríos, valles o paisajes de acuerdo a metáforas visuales sofisticadas y a acciones pictóricas audaces. Los resultados demuestran que acciones como teñir, sumergir, dibujar y trazar son sinónimas o equivalentes.

Ver es descubrir y para hallar se hace necesario explorar bajo capas y capas de historias, saberes y procesos ancestrales. Este proyecto garantiza la permanencia de algunos de estos procesos, permite visualizarlos e imaginar su aplicación en campos diversos (gastronomía, arquitectura, moda, diseño gráfico, literatura). Es así como aquí se re-contextualiza la memoria. Bajo la inmensa capa vegetal que ha sido poetizada yacen infinitos ríos y tejidos de colores, descubrirlos es una amorosa labor que solo la sensibilidad permite sacar a flote.