Diversidad y Contenido.

Antonio Yemail.

En esta selva las arquitecturas vernáculas de los indígenas constituyen una más de las tantas expresiones de diversidad. Son ensambles entre lo próximo y lo necesario. No recurren a artilugios y se mimetizan. Se fabrican sin necesidad de recursos externos y no ocupan de modo dominante el territorio. Los techos de palma que se curan con las humaradas del fuego interior son muestra de que se trata de una arquitectura cercana a los ciclos de la vida. Son arquitecturas autogestionadas y autoconstruidas, que emergen de procesos de empoderamiento comunitario. Por ejemplo, una maloca es un espacio de participación que acoge usos diversos: cocina, templo de celebración, vivienda compartida o fábrica de instrumentos. Esta arquitectura y las sociedades que la construyen manifiestan una forma inteligente de liberarse de las discusiones disciplinares que enfrentan a la sabiduría tradicional o colectiva con el conocimiento científico; también aportan lecciones interesantes para la nueva estética de la sostenibilidad a la que asistimos, en la que caben por igual una casa de paja o un edificio de alta tecnología.

Los dibujos que colecciona este libro pueden entenderse como un nuevo tipo de mapa o cartografía de la Amazonia, tanto porque en el proceso de su elaboración emergen geografías y paisajes, como porque nos permite apropiarnos de la biodiversidad de la selva sin necesidad de ser especialistas en ella. Estas pinturas y teñidos enseñan que la variada flora amazónica puede ser, más que un pretexto para el progreso, una fuente para el conocimiento: reconocer sus nombres y propiedades, las diferencias de sus maderas y de sus hojas o el valor emocional de sus particularidades cromáticas.