Improntas de la Amazonia

Ángela María Restrepo

Grabar es una manera de mirar las plantas, de reiterarlas, de insistir en ellas y repetir su forma y composición. Los grabados constituyen un complemento del herbario, ellos aspiran a dejar una imagen fiel de las plantas, a construirles un recuerdo gráfico,unas veces en negativo y otras en positivo. En el caso de las plantas, los grabados son impresiones únicas, hechas una a una, para luego ser armadas sobre las láminas, también una a una, las veces que sea necesario. Las plantas están secas y el tiempo ha pasado sobre ellas, de allí que se hace necesario montarlas en repetidas ocasiones sobre la prensa para que sus huellas queden precisas. Las estampas resultantes están a medio camino entre la planta seca y detenida, colgada del espacio científico, y la planta viviente, sembrada en su ambiente nativo.

Ellas constituyen una imagen detenida y al mismo tiempo, como los fósiles, evocan en la imaginación esqueletos, musculaturas, pelajes, colorido; en fin, invitan a reconstruir su movimiento o vitalidad. Los grabados son la memoria gráfica de las once plantas, memoria que las confirma y ratifica, porque dan fe de ellas. La impronta es la huella que deja un cuerpo en un material, en este caso papel; sin embargo, es también la impresión que una cosa o circunstancia deja en el ánimo. En este último sentido, es en el que también vale el trabajo impreso en este libro: en la capacidad que tenga de afectar nuestro entusiasmo por la vida y por la Amazonia.