Las Palabras y los Colores.

Viviana Palacio.

Qué difícil es hablar del color cuando no hay universales al respecto. Los Pirahã del Amazonas, como otras comunidades en el mundo, no tienen palabras para los colores; entre las culturas varían las denominaciones del color, su percepción e interpretación, simbolismo y valoración. El color contiene un conocimiento plural: botánico, geológico, artístico, económico y cultural. Por este motivo los pigmentos nos revelan la riqueza de lo múltiple. La palabra color proviene del latín colos, celare, que significa cubrir u ocultar; originalmente en referencia a una cobertura, velo o revestimiento. Color Amazonia es una especie de velo que hace visible la riqueza cultural y biológica de la región, por medio de los procesos tradicionales de extracción de pigmentos a la manera de los pueblos Huitoto y Ticuna. Este libro —una vibrante carta de colores—, despliega los pigmentos para mostrar no solo sus propias historias y leyes, sino las del contexto al que pertenecen.

El Trapecio Amazónico ha reunido sinnúmero de culturas indígenas y foráneas. Y allí el lenguaje que designa a las plantas refleja diferentes orígenes: achiote, amacizo, chokanary, chontaduro, cúrcuma, huito, palo brasil. En este contexto emerge el universo Ticuna; vocablo de origen Tupí que utilizaron otras culturas cercanas para referirse a este pueblo como los hombres de negro, aquellos que se pintaban el cuerpo con huito. Las palabras y los colores reflejan una naturaleza múltiple que atraviesa las fronteras sociales, políticas y geográficas. Y Color Amazonia pone en evidencia las relaciones entre el lenguaje y el color a través de diferentes prácticas del arte: archivo, investigación, registro e instalación.