2019

Quito

Bogotá

Humboldt:
Traspasar el Mito
Julio 27 - Octubre 13, 2019

Centro Cultural Metropolitano (MET)
Quito, Ecuador.
Desde el sábado 27 de julio y hasta el domingo 13 de octubre, el Centro Cultural Metropolitano presenta la exposición ‘Humboldt Traspasar El Mito’. Se trata de una exhibición que apuesta por una mirada contemporánea del fenómeno ‘humboldtiano’ desde el arte, en el marco de la celebración de los 250 años del nacimiento del naturalista alemán Alexander Von Humboldt.

Ésta muestra gira en torno al concepto de ‘viaje’ como espacio de utopía, de disputa, conflicto y poder, que establece diálogos entre las nociones científicas, estéticas y políticas encarnadas en el pensamiento de Humboldt y las prácticas artísticas contemporáneas que producen formas de resignificación, apropiación o crisis.

La exposición está integrada por 29 obras de 16 artistas de Ecuador y 13 de Colombia que han planteado algunas de estas lecturas provocando complejos diálogos entre los tropos, discursos e imaginarios movilizados a partir de la ‘reinvención’ de América propuesta por Humboldt: paisaje, mapa y territorio; viaje, exploración y descubrimiento, cosmos y naturaleza, etc.

Además de las problemáticas contemporáneas como el extractivismo minero, los discursos sobre la naturaleza, la tecnología, el capitalismo global, la crisis ecológica planetaria, el capitalismo cognoscitivo, las tensiones identitarias/territoriales, las geografías afectivas y otros.

La exhibición explora cuatro de estos ejes:

El viaje como espacio de tensión: viaje y conexiones políticas globales. Pensar la ruta americana de Humboldt en términos del viaje como espacio de utopía y descubrimiento es una entrada para comprender las formas de producción científica naturalista ampliamente desarrolladas en los siglos XVIII y XIX. El saber científico producto del viaje es el complejo resultado de diálogos entre actores y redes intelectuales en un contexto de enormes tensiones políticas en una América que pugna por la independencia y una Europa en plena expansión imperial-capitalista.

Se sitúa así el viaje de Humboldt y de quienes le sucedieron y disputaron o enriquecieron su producción, en la exploración de una América reinventada como un espacio de tensiones y de redefiniciones geopolíticas en el sistema capitalista.

Naturalismo, método e instrumento: la mirada ilustrada de la ciencia que encarna Humboldt, establece una separación entre lo natural y lo cultural y da cuenta de la naturaleza como origen absoluto de lo real a partir de métodos científicos e instrumentos de precisión. Humboldt encarnó plenamente la práctica científica construida a partir de métodos positivistas y la potenció. Sin embargo, como heredero del romanticismo, supo poner en juego, a la ciencia, al valor estético de la naturaleza en sus vistas y paisajes.

Tensiones ecología-capitalismo: implica revisar algunos de sus paradigmas y lógicas de dominación, explotación y acumulación. Los debates actuales se inscriben en una crisis planetaria sin precedentes en la que se instala la necesidad de otras posibilidades para el planeta. Humboldt nos deja ver, a través de sus múltiples escritos, una tensión latente entre lo que hoy podríamos llamar ecología y el deseo capitalista que se expande a lo largo de América.

Paisaje, identidad y nación: formulaciones románticas y geografías afectivas. Las ideas que hoy tenemos de la nación y de sus referencias naturales y paisajísticas están fuertemente influidas por las representaciones románticas producidas por Humboldt y por quienes le sucedieron en sus travesías. Desde la mirada eurocéntrica, imperial y colonial, construyeron no sólo un imaginario de América para los otros, sino para nosotros. Permitieron imaginar un continente de una riqueza extraordinaria y potencial económico, alimentaron el imaginario de las jóvenes naciones. Volcanes, selvas, paisajes y sujetos exóticos son legados de las formulaciones afectivas de Humboldt que darán lugar a las geografías afectivas en los que nos movilizamos en el presente y a la forma cómo nos construimos identitariamente.

Artistas Alberto Baraya, Paula Barragán, Antonio Bermúdez,  Pablo Cardoso,  Juana Córdova, Fernando Falconí, José Hidalgo Anastacio, José Luis Macas, Susana Mejía, Dennys Navas, José Alejandro Restrepo, Paúl Rosero Contreras, Oscar Santillán, Karina Skyvirsky, Angélica Teuta, Gonzalo Vargas.

2019

Bogotá

Quito

Arte Vivo: cofradía de artesanos y artistas
Diciembre 4 al 17, 2019
Artesanías de Colombia
Expoartesanías 2019, Corferias.
Bogotá, Colombia.
Arte Vivo es un proyecto de Artesanías de Colombia que busca un acercamiento entre el arte contemporáneo, la artesanía y el arte popular para legitimar en el contexto local la necesidad de desdibujar fronteras rígidas y jerarquías innecesarias.

Esta colaboración entre artista y artesanos se entiende como el nacimiento de un proceso creativo alterno, en donde no prima la autoría unipersonal, sino el proceso colaborativo, respetuoso y generoso. A lo largo del proceso se evaluarán categorías como primitivo, autóctono, exótico, que han sido utilizadas históricamente, pero que fueron acuñadas y han sido aplicadas desde lugares que permiten cuestionar su origen, pues, sin duda, han terminado por confirmar estereotipos y generalizaciones. El proyecto Arte Vivo es un ensayo que desea repensar los lugares comunes, de la alta y la baja cultura material.

Curado por: María Wills

2018

Rotterdam

Niza

Una exposición con instalaciones de arte
Susana Mejía, Pamela Rosenkranz, y Anicka Yi

Mayo 6 – Agosto 19, 2018.
Kunstinstituut Melly
(Formerly known as Witte de With)
Rotterdam, Holanda.
Esta exposición, que reúne obras de Pamela Rosenkranz, Susana Mejía y Anicka Yi, nos invita a descubrir una parte del mundo poco visitada: la Amazonía. La selva tropical más grande del planeta, la Amazonia se extiende por nueve países de América del Sur, incluyendo Brasil y partes de Venezuela, Colombia y Surinam. Los científicos han comparado su ecosistema con los pulmones de nuestro planeta, como un gran órgano que absorbe, pero también produce oxígeno. Del mismo modo que un organismo, las exposiciones de arte funcionan como entidades que hacen palpables las visiones del mundo. Porque, históricamente, los artistas han llegado a pintar, y a hacer visibles, cosas cuya existencia era desconocida. El arte indaga sobre lo que podría llegar a constituir o desencadenar la imagen de un lugar, su experiencia y sus mediaciones; explora los límites de una imagen y lo que podría llegar a ser su finalidad.

Las obras de esta exposición son incontenibles: no son únicamente documentos o imágenes terminadas. Estos proyectos, que espacializan de manera sensible los hallazgos empíricos e intelectuales, se distinguen como materia estética para mostrar y ser examinados a través de otros sentidos que no son la vista ni la razón en sí mismas. Las artistas crearon estas obras de arte después de una investigación artística y de campo, utilizando una serie de tecnologías extraídas de los conocimientos científicos, digitales e indígenas. El resultado son instalaciones artísticas conceptual y materialmente multidimensionales.

Tomando su nombre de una sustancia basada en antiguas y abundantes propiedades naturales encontradas en la Amazonía, la obra de Pamela Rosenkranz es una instalación de luz, agua y sonido. Amazon (Container of the Substance Anemine) se basa en la estructura molecular de la ‘clorocruorina’, una sangre verde extraída de los gusanos anillados de la selva tropical, conocida por su capacidad de mejorar la intensidad de la percepción humana. A través de un gotero que mezcla agua salina y «Anemina», un producto médico que contiene la sustancia, esta se introduce en el espacio de la galería, creando un líquido reflectante en el suelo que cambia su forma con el tiempo. Basada en su experiencia perceptiva del Amazonas, Rosenkranz concibe la instalación de luz como una traducción de la vista aérea de la vegetación verde de la selva tropical y el agua azul de los movimientos serpenteantes del río Amazonas. Penetrando por toda la galería se escuchan sonidos de la selva emanados de los altavoces de inteligencia artificial de la empresa de comercio electrónico Amazon.

En un marcado contraste material con esta instalación, está el trabajo hecho a mano por Susana Mejía. Junto con otros artistas, antropólogos, botánicos, fotógrafos y cineastas, Mejía ha investigado la Amazonía colombiana en busca de color. A partir de conocimientos ancestrales en conversación con mujeres Huitoto y Tikuna, comunidades indígenas nativas de la Amazonía, se identificaron once especies botánicas y los procesos químicos para el uso de sus pigmentos en fibras naturales como el fique, el algodón y el papel. Es un proyecto de más de una década de investigación, titulado Color Amazonia, del cual se muestra una gran parte en la exposición, en el que Mejía presenta los resultados de su investigación etnobotánica.

El genoma del sabor de Anicka Yi es un viaje tecno-sensual a través de las potencialidades inexploradas de adaptación, mutación e hibridación de organismos vivos. Estructurada como una narrativa episódica, esta película en 3D surge de la extensa investigación de campo de la artista en la Amazonía, basada en la ciencia ficción, las ideas culturales del gusto y las creencias de los indígenas amazónicos. Ambientada en la selva tropical y en laboratorios furtivos, su narrativa es contada a través de un vendedor de sabores que está a la caza de una orquídea mítica, que posee propiedades milagrosas y reside en las selvas de la Amazonía. Mediante el despliegue de sistemas de vídeo 3D y animación 3D, el vídeo toma la realidad como una matriz de esencias percibidas y llamadas únicas, lo que podría posibilitar el potencial para la difusión de inteligencia bio-diversa.

Las obras presentadas en esta exposición son explícitamente contemporáneas: son el resultado de la investigación independiente de las tres artistas en la Amazonía. No como acompañante, digamos, de un investigador masculino, ni como emisarias de una institución. Su movilidad es un signo de emancipación de clase, de género e intelectual, y de fomento de nuevos imaginarios. Gracias a las historias vividas y a la confianza ganada a través de la educación, las tres artistas vienen a fomentar nuevos imaginarios.

Curado por: Sofía Hernández Chong Cuy, Rosa de Graaf

Papeles

Fique

2018

Niza

Roterdam

Cosmogonies, au gré des éléments
Junio 9 – Septiembre 16, 2018.

Musée d’Art Moderne et d’Art Contemporain
(MAMAC)
Niza, Francia.
Invocar los elementos, capturar los lazos invisibles que unen los componentes del universo, comprender los procesos de erosión, impresión, cristalización, revelar la quemadura del sol ... Desde principios de la década de 1960, ya sea fantaseando con dominar los elementos o jugando con la humildad creativa de dejar que las cosas sucedan, o en algún punto intermedio, varias generaciones de artistas han recurrido a la naturaleza y sus manifestaciones.

El enfoque de estos artistas-recolectores, que se propusieron "recolectar" el viento, la luz o el polen, proviene de experimentos centrados en capturar fenómenos naturales, explorar diversos estados de materiales u observar meticulosamente elementos aparentemente esquivos.

Los experimentos de Yves Klein para capturar los "estados momentáneos de la naturaleza", Land art y Arte povera fascinados por las "fuerzas en acción" parecen ser momentos clave en esta complicidad entre el mundo artístico y el reino natural.

Al actualizar esta experimentación, las obras seleccionadas para la exposición esbozan una oda a la impermanencia y al surgimiento de formas "asistidas" por la naturaleza a través de varias generaciones de artistas. Destacan su persistente atracción por los procesos naturales y su captura, al tiempo que hacen eco de la diversidad en el debate contemporáneo sobre cuestiones ambientales. Impulsadas por una aguda conciencia de la fragilidad del orden natural, las prácticas delinean implícitamente una súplica por el medio ambiente y un llamado a escuchar y sentir la vida secreta del universo.

Artistas: Marina Abramovic, Dove Allouche, Giovanni Anselmo, Davide Balula, Hicham Berrada, Michel Blazy, Marinus Boezem, Famille Boyle, John Cage, Charlotte Charbonnel, Judy Chicago, Emma Dajska, Edith Dekyndt, Agnes Denes, Quentin Derouet, Noël Dolla, Piero Gilardi, Andy Goldsworthy, Hans Haacke , Ilana Halperin, Peter Hutchinson, Yves Klein, Irene Kopelman, Tetsumi Kudo, Maria Laet , Barbara et Michael Leisgen, Anthony Mc Call , Susana Mejia, Ana Mendieta, Bernard Moninot, Teresa Murak, Maurizio Nannucci, Otobong Nkanga, Yoko Ono, Denis Oppenheim, Gina Pane, Giuseppe Penone, Evariste Richer, Charles Ross, Vivien Roubaud, Rúrí, Tomas Saraceno, Charles Simonds, Michelle Stuart, Thu-Van Tran, Nicolas Uriburu, Capucine Vandebrouck, Maarten Vanden Eynde.

Curada por Hélène Guenin, directora del MAMAC

2017

Paris

Medellín

À quoi rêvent les forêts?
Julio 1 al 29, 2017

Galerie Les filles du calvaire
París, Francia
¿Con que sueñan los bosques?

Estamos entrando en el bosque. El viaje es largo por el río. Nos adentramos más en las aguas. Guiado por el libro de Eduardo Kohn, vine a buscar un lenguaje no humano a través del cual vegetales, animales e insectos se comunican con signos, leyendas, trances y el sueño.

Estamos encantados con la gracia del bosque: los destellos de luz bajo las marquesinas, el frescor del follaje, la sinfonía de pájaros, insectos, gotas de agua que brotan de las grandes hojas y son absorbidas por el musgo a nuestros pies.

Susana Mejía trabaja en la selva amazónica. Ahí es donde la artista colombiana ha instalado su laboratorio de alquimista. Extrae colores de las plantas y los imprime en papel de fique.

La noche está a punto de caer. Nuestro caminar es sacudido por el sonido de las ranas. Encendemos un fuego que se pone tímidamente en la humedad. El bosque es un refugio. Encontramos el descanso que anhelamos. La creación sonora de Jean-Yves Leloup nos recuerda que la voz del bosque nunca se calla. Se despliega en cautivadoras variaciones.

La noche cae de repente. Los ruidos se vuelven alarmantes. Tenemos miedo, nos sentimos perdidos en este mundo versátil. Tenemos que dormir al acecho. Aquí, nuestro sueño siempre se interrumpe. Nosotros, humanos y no humanos, soñamos unos con otros. Un sueño continuó durante el día.

Con François Fleury, en un pequeño bote en el corazón de la Amazonia, el agua refleja el ballet de ramas y enredaderas. Todo ondea incansablemente. El bosque es un mundo en el que las venas, los poros y todos los niveles verticales y horizontales entrelazados exigen una aceleración trascendente. Nuestros ojos se retuercen en sus órbitas: ¡nuestro cerebro ve!

Somos el bosque. Somos una serpiente. Somos una bruja que se convierte en pez y se alimenta de resina. Un helecho. Un hongo fluorescente. Somos un árbol centenario en cuyos brazos está envuelta la artista rusa Olva Krovtor como una crisálida de plástico. Somos parte de un todo. No podemos escapar de eso.

Los ojos nos espían por la noche. Laura Huertas Millán nos lleva al corazón de un bosque artificial. Invoca las voces de los conquistadores de los siglos pasados. El bosque es un espacio resiliente que no se invade. A pesar de nuestro deseo de apoderarnos de él, el bosque permanece libre.

Curada por Lucie Touya

Artistas: François Fleury, Laura Huertas Millán, Olya Kroytor, Jean-Yves Leloup, Susana Mejia, Kettly Noël, Noémie Goudal.

Dossier de Prensa

2015

Madrid

Washington

Waterweavers:
Tejedores de Agua
Febrero 25 – Abril 12, 2015
Centro Conde Duque
Madrid, España.
La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

En el marco de la feria ARCO 2015, el centro Conde Duque en Madrid, sirve como telón de fondo para una serie de montajes que surgen de una estrategia curatorial de José Roca con Alejandro Martín que, en cada uno de los espacios, busca contraponer piezas inmersivas en los muros con piezas tridimensionales dispuestas en el interior. Waterweavers incluye desde dibujos, cerámicas, diseño gráfico, mobiliario y textiles hasta video e instalaciones, donde la yuxtaposición de elementos busca generar una fricción crítica y conceptual entre obras y prácticas que muy raramente se exhiben juntas.

La compleja topografía de Colombia ha hecho que, a través de la historia, sus vías fluviales constituyan el único medio de transporte para muchas de sus comunidades. En la actualidad, aun cuando la mayoría de la población colombiana vive en ciudades, los ríos continúan siendo el único modo de acceder a ciertas áreas remotas. Por otro lado, es importante notar cómo los ríos desempeñan también otra función y sirven de eje para otro tipo de economía: el mercado negro (de armas, dinero, drogas, etc.) que alimenta el conflicto armado que ha asolado durante décadas a este país. Waterweavers aborda estos temas desde puntos de vista muy distintos: nos enfrenta a un territorio en conflicto y nos presenta la producción creativa que se desarrolla en medio de la adversidad, o incluso, quizás, como respuesta a ella.

Color Amazonia es el resultado de siete años de investigación etnobotánica sobre los pigmentos naturales en el Amazonas colombiano, ejecutada por un equipo interdisciplinario liderado por la artista Susana Mejía. La instalación está compuesta de papeles y fibras teñidos con pigmentos naturales y monotipos realizados directamente a partir de plantas. Las fibras de fique teñidas cuelgan del techo imitando la manera en que se dejaban secar en la selva. Color Amazonia presenta el tema del medio ambiente en la zona del río Amazonas, en particular de las plantas que crecen en sus riberas y de las fibras y pigmentos naturales que usan las comunidades que habitan en la región.

Curada por: José Roca y Alejandro Martín Artistas: Olga de Amaral, Ceci Arango, Alberto Baraya, Monika Bravo, Alvaro Catalán de Ocón, David Consuegra, Nicolás Consuegra, Clemencia Echeverri, Juan Fernando Herrán, Jorge Lizarazo, Susana Mejía, Abel Rodríguez, María Isabel Rueda, Lucy Salamanca, Tangrama, Marcelo Villegas, Carol Young.

2015

Washington

Madrid

Waterweavers:
Tejedores de Agua
Junio 24 - Septiembre 27, 2015
Art Museum of the Americas
Washington D.C., U.S.A.
La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

En esta ocasión el Museo de las Américas en Washington D.C. sirve como telón de fondo para una serie de montajes que surgen de una estrategia curatorial de José Roca con Alejandro Martín que, en cada uno de los espacios, busca contraponer piezas inmersivas en los muros con piezas tridimensionales dispuestas en el interior. Waterweavers incluye desde dibujos, cerámicas, diseño gráfico, mobiliario y textiles hasta video e instalaciones, donde la yuxtaposición de elementos busca generar una fricción crítica y conceptual entre obras y prácticas que muy raramente se exhiben juntas.

La compleja topografía de Colombia ha hecho que, a través de la historia, sus vías fluviales constituyan el único medio de transporte para muchas de sus comunidades. En la actualidad, aun cuando la mayoría de la población colombiana vive en ciudades, los ríos continúan siendo el único modo de acceder a ciertas áreas remotas. Por otro lado, es importante notar cómo los ríos desempeñan también otra función y sirven de eje para otro tipo de economía: el mercado negro (de armas, dinero, drogas, etc.) que alimenta el conflicto armado que ha asolado durante décadas a este país. Waterweavers aborda estos temas desde puntos de vista muy distintos: nos enfrenta a un territorio en conflicto y nos presenta la producción creativa que se desarrolla en medio de la adversidad, o incluso, quizás, como respuesta a ella.

Color Amazonia es el resultado de siete años de investigación etnobotánica sobre los pigmentos naturales en el Amazonas colombiano, ejecutada por un equipo interdisciplinario liderado por la artista Susana Mejía. La instalación está compuesta de papeles y fibras teñidos con pigmentos naturales y monotipos realizados directamente a partir de plantas. Las fibras de fique teñidas cuelgan del techo imitando la manera en que se dejaban secar en la selva. Color Amazonia presenta el tema del medio ambiente en la zona del río Amazonas, en particular de las plantas que crecen en sus riberas y de las fibras y pigmentos naturales que usan las comunidades que habitan en la región.

Curada por: José Roca y Alejandro Martín

Artistas: Olga de Amaral, Ceci Arango, Alberto Baraya, Monika Bravo, Alvaro Catalán de Ocón, David Consuegra, Nicolás Consuegra, Clemencia Echeverri, Juan Fernando Herrán, Jorge Lizarazo, Susana Mejía, Abel Rodríguez, María Isabel Rueda, Lucy Salamanca, Tangrama, Marcelo Villegas, Carol Yung.

2014

Medellín

New York

Color Amazonia
Agosto 14 – Septiembre 25, 2014.
Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas.
Universidad Eafit
Medellín, Colombia.
A la Amazonia se llega persiguiendo fortuna, en busca del olvido o por la atracción que despierta la riqueza de su fauna y flora. La motivación de Susana Mejía Villa fue el descubrimiento de los pigmentos que hacen de esta reserva mundial de la biodiversidad un pulmón colorido al que se debe valorar y preservar.

Y es que durante los últimos siete años, esta artista antioqueña, acompañada de un grupo de amigos, entre ellos, biólogos, antropólogos, fotógrafos, videastas y artistas de sonido ha rondado la Amazonia en busca de colores, aquellos que guardan como tesoro plantas de nombres y aspecto exóticos.

Con la ayuda de los conocimientos ancestrales de comunidades indígenas, el grupo identificó 11 especies botánicas y los procesos de alquimia que permiten utilizar, de manera artesanal, sus pigmentos sobre fibras naturales como fique, algodón y papel.

Estas fibras, un herbario y un vivero que reúne las plantas utilizadas serán expuestas, a partir de este jueves 14 de agosto a las 7:30 p.m., en el Centro de Artes de EAFIT, ubicado en el Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas.

También harán parte de la exhibición Color Amazonia una instalación de sonido y video, y un libro en el que se plasma esta búsqueda de color cuyo resultado es una experiencia maravillosa para los sentidos.

Para Susana, las protagonistas de este proyecto son las plantas. “Lo importante no son solo los teñidos o las imágenes que se pueden pintar con su pigmento, sino la asombrosa capacidad que tienen de brindar color y la magnífica biodiversidad de una selva que está siendo olvidada”.

Parte del largo proceso que hizo posible esta exposición fue identificar cuáles eran las plantas más usadas en la Amazonia. Las elegidas fueron Chontaduro, Bure, Huito, Huitillo, Achiote, Amacizo, Palo Brasil, Cudi, Chokanary y Llorón. También incluyeron una planta no nativa, pero que se encuentra en muchas de las áreas visitadas: la Cúrcuma, originaria de Asia.

La siguiente etapa consistió en reproducir las plantas en un terreno cerca de la ciudad de Leticia (Amazonas) hasta tener un pequeño plantío de cada especie. Este paso lo repitieron más tarde y con gran dificultad en Medellín, hasta que lograron aclimatar las plantas. Los colores provienen, en cada caso, de una parte diferente de la planta: hojas, corteza, raíces, semillas, cáscara del fruto. Cada una requiere de una técnica diferente de extracción y se usa de manera muy distinta como tintura.

En la exposición, que irá hasta el 25 de septiembre, se mostrará, por primera vez, el jardín con las 11 especies botánicas. “Las plantas no resisten un clima frío y tampoco es posible sacarlas del país para mostrarlas en otras partes, así que en esta exhibición en Medellín tendremos la alegría de poder compartirlas con los asistentes”, manifiesta la artista.

De acuerdo con Juan Antonio Agudelo Vásquez, coordinador del Área de Extensión Cultural de EAFIT, Color Amazonia representa, de alguna manera, la misión de la Universidad al resaltar el respeto que las personas deben tener por la naturaleza. Es una exposición que, según él, no tiene precedentes en Colombia y es un llamado de atención para recordar a una Amazonia que se está perdiendo.



Riqueza y olvido


Color Amazonia es la memoria de una búsqueda elemental en la que el color es un pretexto para exaltar el inmenso valor de una selva que ha ido desapareciendo con el paso del tiempo. Es, además, un encuentro entre lo esencial de la naturaleza humana, que sabe transformar, y la naturaleza botánica, que provee un sinfín de posibilidades.

En suma, es un proyecto que combina ecología, geografía, color, belleza de las formas y, ante todo, el deseo de una artista por recordar una región que sufre no solo de deterioro, sino de olvido.

“Queríamos encontrar lo más hermoso que hubiera ahí para hacer una denuncia muy sutil. Necesitábamos recordarle a la gente que la Amazonia todavía existe”, explica Susana.

Todo lo que se verá en la exhibición fue hecho artesanalmente en un rústico taller de trabajo cerca de Leticia. Los indígenas de la zona tuvieron un papel indispensable en Color Amazonia, pues no solo se encargaron de extraer el pigmento de las plantas, sino también de compartir con la artista los secretos ancestrales que permiten extraer la riqueza del territorio.

Según Juan Luis Mejía Arango, rector de EAFIT, “esta exposición es un ejemplo de la riqueza visual que Susana y las mujeres del Amazonas extraen de una flora en peligro de desaparecer”.

Finalmente, la artista manifiesta que parte de la alegría que siente con esta exposición tiene que ver con el hecho de que este tipo de proyectos les permite a los indígenas tener un sustento que viene desde sus propios orígenes.

Jardín

Muestra

2014

New York

Medellin

Waterweavers:
Tejedores de Agua
July 27 - Agosto 10, 2014
Bard Graduate School
New York, U.S.A.
La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

La galería del Bard Graduate Center, en Nueva York, sirve como telón de fondo para una serie de montajes que surgen de una estrategia curatorial de José Roca con Alejandro Martín que, en cada uno de los espacios, busca contraponer piezas inmersivas en los muros con piezas tridimensionales dispuestas en el interior. Waterweavers incluye desde dibujos, cerámicas, diseño gráfico, mobiliario y textiles hasta video e instalaciones, donde la yuxtaposición de elementos busca generar una fricción crítica y conceptual entre obras y prácticas que muy raramente se exhiben juntas.

La compleja topografía de Colombia ha hecho que, a través de la historia, sus vías fluviales constituyan el único medio de transporte para muchas de sus comunidades. En la actualidad, aun cuando la mayoría de la población colombiana vive en ciudades, los ríos continúan siendo el único modo de acceder a ciertas áreas remotas. Por otro lado, es importante notar cómo los ríos desempeñan también otra función y sirven de eje para otro tipo de economía: el mercado negro (de armas, dinero, drogas, etc.) que alimenta el conflicto armado que ha asolado durante décadas a este país. Waterweavers aborda estos temas desde puntos de vista muy distintos: nos enfrenta a un territorio en conflicto y nos presenta la producción creativa que se desarrolla en medio de la adversidad, o incluso, quizás, como respuesta a ella.

Color Amazonia es el resultado de siete años de investigación etnobotánica sobre los pigmentos naturales en el Amazonas colombiano, ejecutada por un equipo interdisciplinario liderado por la artista Susana Mejía. La instalación está compuesta de papeles y fibras teñidos con pigmentos naturales y monotipos realizados directamente a partir de plantas. Las fibras de fique teñidas cuelgan del techo imitando la manera en que se dejaban secar en la selva. Color Amazonia presenta el tema del medio ambiente en la zona del río Amazonas, en particular de las plantas que crecen en sus riberas y de las fibras y pigmentos naturales que usan las comunidades que habitan en la región.

Curada por: José Roca y Alejandro Martín

Artistas: Olga de Amaral, Ceci Arango, Alberto Baraya, Monika Bravo, Alvaro Catalán de Ocón, David Consuegra, Nicolás Consuegra, Clemencia Echeverri, Juan Fernando Herrán, Jorge Lizarazo, Susana Mejía, Abel Rodríguez, María Isabel Rueda, Lucy Salamanca, Tangrama, Marcelo Villegas, Carol Young.